Tras fichar por el Flamengo y regresar a su país, Ronaldinho tuvo la brillante idea de comprar una discoteca que estaba al frente de su casa, pero las constantes salidas nocturnas molestaron al club y le pidieron que se detuviera.
¿Qué hizo Ronaldinho? Le pidió al ayuntamiento los permisos correspondientes para construir un túnel que uniría su casa y la discoteca, todo esto para que la prensa no supiera de sus fiestas.
Lamentablemente el ayuntamiento canceló su proyecto al negarle los permisos, pero esto no detuvo a Gaúcho de cruzar la calle y celebrar cada noche, por más que su equipo no estuviera de acuerdo.
Fuente: UPSOMEDIA