Había dos mujeres que no eran como las demás.
No eran actrices de reparto.
No eran caras bonitas de fondo.
Eran presencias que paralizaban la pantalla completa.
La primera es Débora Caprioglio.
Nació en Venecia, ganó un concurso de belleza y de ahí directo al cine.
Tinto Brass — el tipo más provocador del cine italiano — la eligió para Paprika en el 91. También actuó con Harvey Keitel y Klaus Kinski. Gente de otro nivel.
Sensualidad sin esfuerzo. Belleza sin filtros. En una época sin Photoshop.
La segunda es María Grazia Cucinotta.
Nació en Sicilia, mismo año que Débora. 1968. Como si Italia hubiera decidido concentrar toda su belleza en un solo año.
Su primer gran papel fue en Il Postino junto a Massimo Troisi. Una película que ganó más de 25 premios internacionales incluyendo el BAFTA.
Y después… James Bond la llamó. Apareció en El mundo nunca es suficiente como la Cigar Girl.
En 2012 le dieron una estrella en el Italian Walk of Fame en Toronto.
Dos italianas. Dos estilos opuestos.
Y yo todavía no puedo decidirme.
Por eso les pregunto a ustedes.
👇 ¿Con cuál se quedan?
🌹 Débora — la veneciana que incendió Europa con Tinto Brass
🌺 María Grazia — la siciliana que conquistó Hollywood con Bond y Neruda
Comenten su nombre y defiendan su elección.