Eric Kilburn Jr. tiene 14 años, mide más de dos metros y calza talla 23. Su familia no podía costear zapatos custom que cuestan $1,500, así que usaba zapatos que no le quedaban.
Sufría de ampollas, callos dolorosos y se torció el tobillo jugando porque no tenía tacos de su número.
Cuando la historia se volvió viral, Shaquille O’Neal, quien calza talla 22, decidió ayudar. Le envió cinco pares de Reebok que originalmente fueron hechos para él.
Pero lo más importante: Shaq lo llamó personalmente. Durante la llamada le contó que su mamá también tuvo problemas para encontrarle zapatos cuando tenía su edad. Le dijo que ser diferente no es malo y le aconsejó escuchar a sus padres.
Después de esa llamada, Eric ya no solo tenía zapatos que le quedaban. Tenía confianza.
Fuente: JORGE HISTORIA