En 1985, Michelle Philpots sufrió un accidente de moto que la dejó con una lesión cerebral sin secuelas visibles.
En 1990, chocó en su auto y esta vez las consecuencias cambiaron su vida: desarrolló amnesia anterógrada, lo que le impide generar nuevos recuerdos.
Cada día despierta sin recordar lo ocurrido el día anterior, por lo que Ian –su marido– se encarga de recordarle a diario quién es él y las actividades que debe realizar. “Cada día es como si fuera el primero. Puedo retener información durante unas horas, pero desaparece mientras duermo”, contó Michelle.
Su historia inspiró la película “Como si fuera la primera vez” y evidenció cómo una persona puede vivir “atrapada en el tiempo”, dependiendo completamente de otros para orientarse.
Fuente UPSOMEDIA