Una mujer logró establecer un récord tras donar más de 2.600 litros de leche materna a lo largo de varios años, convirtiéndose en una de las mayores donantes registradas. Su generosidad permitió que miles de bebés, especialmente prematuros o con problemas de salud, pudieran recibir alimento vital cuando sus propias madres no podían amamantarlos.
La leche donada fue distribuida a través de bancos de leche materna, donde se somete a estrictos controles de calidad y seguridad antes de ser entregada a hospitales y unidades neonatales. Se estima que su contribución ayudó a alimentar a cientos de miles de recién nacidos, proporcionando nutrientes esenciales y anticuerpos fundamentales para fortalecer su sistema inmunológico.
Más allá del récord, su historia destaca la importancia de la donación de leche materna y el impacto que un solo acto de solidaridad puede tener en la vida de innumerables familias alrededor del mundo.
Fuente: Hechos aclarados