En enero de 2019, una obsesión digital terminó en masacre en Chuluota, Florida. Grant Amato, de 29 años, vació las cuentas familiares, robando cerca de 200.000 dólares para enviárselos a una modelo de cámaras web búlgara de la que se había enamorado. Tras descubrir el desfalco, sus padres le exigieron ingresar a rehabilitación por adicción al internet y cortar todo contacto con la mujer. Al romper las reglas, fue expulsado de la casa. Días después, el joven regresó al hogar y asesinó a tiros a su madre Margaret, a su padre Chad y a su hermano Cody, abandonando los cuerpos antes de ser arrestado.
Unos piensan que es el reflejo extremo de la soledad actual, otros culpan a la falta de atención mental a tiempo, y varios señalan la peligrosa desconexión con la realidad real.
FUENTES: Corte del Condado de Seminole, Oficina del Alguacil de Seminole, Testimonio de Grant Amato, Reportes forenses de Florida, Declaraciones de familiares supervivientes