Cientos de aficionados mexicanos llegaron hasta el hotel de concentración de la selección ecuatoriana para intentar interrumpir el descanso del plantel con cánticos, gritos, bocinas e incluso insultos.
Pese al ruido y la presión en las afueras del hotel, los jugadores de La Tri mantuvieron la calma y el enfoque.
Como ya es tradición dentro del grupo, el equipo se unió en oración antes del compromiso, fortaleciendo su concentración de cara al decisivo encuentro.
Fuente WALTER GONZÁLEZ