En el cantón Santa Lucía, la ola de sicariatos continúa con un segundo asesinato en menos de 48 horas.
Mauro Mayor Rugel, un vendedor de comida, fue asesinado mientras abría su puesto de fritadas. Un sujeto llegó sin previo aviso y le disparó en la cabeza y el tórax, dejándolo sin vida junto a su mercadería en el lugar.
La Policía investiga el crimen mientras los habitantes expresan su preocupación. Julia, una residente, indicó que era necesario esclarecer la muerte de Mayor, quien había trabajado en su puesto durante años. Este ataque se suma a otro ocurrido en la misma localidad, donde Manuel José León Peralta fue víctima de un ataque armado🔳
Fuente: RICOGA TV