abril 7, 2026

Se preveía la pena capital por cometer adulterio.

Una mujer es mantenida prisionera en un ataúd de madera y dejada morir de hambre en un remoto desierto de Mongolia, en 1913.

Stéphane Passet estaba recorriendo Mongolia con su cámara en 1913, cuando conoció a la mujer mongola en una caja.

En la fotografía se ven dos cuencos en el suelo para el agua y la comida.

Se le daba comida y agua no diariamente, sino de manera que se prolongara su sufrimiento.

Para no alterar el equilibrio de las leyes y costumbres locales de Mongolia, en otras palabras, para no meterse en problemas, Stéphane Passet tuvo que dejar a la mujer en el ataúd.

Fuente: MÁS ALLÁ DEL HECHO

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