Julie Newmar tenía todo lo que da la fama: fue la primera Catwoman de la televisión, una ícono de los años 60. Pero cuando su hijo John nació con síndrome de Down en 1981, ninguna luz de set le importó tanto como la de él.
A los 3 años, una meningitis le arrebató la audición a John. Los médicos fueron claros: sería mejor para ambos que creciera en una institución especializada. Julie escuchó, y dijo que no.
En lugar de eso, aprendió lenguaje de señas. Reorganizó su vida entera alrededor de la de su hijo. Durante más de 40 años, ha sido su cuidadora, su traductora, su hogar. Hoy, a los 92 años, sigue a su lado.
“Él es la luz de mi vida”, dijo. “Nunca, ni por un segundo, me arrepentí de haberlo criado conmigo.”
Julie Newmar tenía todo lo que da la fama: fue la primera Catwoman de la televisión, una ícono de los años 60. Pero cuando su hijo John nació con síndrome de Down en 1981, ninguna luz de set le importó tanto como la de él.
FUENTE UPSOMEDIA