Jaden Smith, hijo de Will Smith, lanzó una idea que parece simple, pero es poderosa: un restaurante sin precios fijos.
Si no tienes dinero, comes gratis. Si puedes pagar, ayudas a financiar la comida de alguien más. El sistema no se basa en caridad, sino en comunidad y confianza, convirtiendo cada plato en una cadena de apoyo invisible.
Más que un gesto solidario, este modelo demuestra que los negocios con propósito generan más atención, más conversación y más valor a largo plazo.
Fuente: Time Magazine
⸻