El Gobierno siente que, maniatando a su principal rival, alcanzará ventaja inédita. Pero esta es solo una parte de la lectura política; hay otros argumentos de peso que pueden salírsele de las manos.
El CNE acaba de adelantar dos meses y medio las elecciones seccionales, bajo el argumento de que vendría un invierno feroz a inicios de 2027. Los comicios para elegir alcaldes, prefectos, concejales, miembros de juntas parroquiales y consejeros de Participación Ciudadana estaban previstos para el 14 de febrero y se anticiparon para el 29 de noviembre.
Más allá de los pronósticos climáticos, esta decisión afecta directamente al correísmo porque, en el marco de la suspensión de la Revolución Ciudadana, por nueve meses, el nuevo calendario electoral le complicará un engorroso proceso de desafiliaciones y patrocinios de sus candidatos en otras tiendas políticas.
El Gobierno siente que, maniatando a su principal rival, alcanzará ventaja inédita. Pero esta es solo una parte de la lectura política; hay otros argumentos de peso que pueden salírsele de las manos.
- Aceptación popular. Es difícil en este momento saber, en realidad, cuál es la popularidad del presidente Noboa. Ya no hay estudios serios que puedan difundirse como verdades sólidas. En ese sentido, ver que Noboa, por medio del CNE, echa mano de los calendarios electorales no es un buen síntoma, pues deja en evidencia que hay un desgaste acelerado de su gestión y que es preferible adelantar las elecciones antes de que se le termine todo el capital político.
- La estrategia de la campaña permanente. Si la gestión administrativa del Gobierno no es la óptima (baja obra pública, sistema de salud colapsado, muertes violentas que no descienden, la industria petrolera a la deriva, bajas perspectivas de crecimiento…), el Mandatario tendrá que recurrir al esquema de la campaña permanente. Es decir, recorrer calles con sus candidatos, hacer ofertas e insertar nuevos relatos sobre el futuro que obliguen al país a olvidarse del presente. La gran interrogante es si esto dará resultado.
- Las tensiones regionales de Noboa. El adelanto de las elecciones y la proscripción de fuerzas como el correísmo no serán suficientes cuando los electores de Guayaquil, Quito o Cuenca evalúen la gestión del Gobierno.
No hay una sola premisa bajo la cual suponer que Noboa se ha fortalecido en esas localidades. Es más, las tensiones políticas y temas delicados como el problema de inseguridad pueden pesar en su contra… Y en zonas como Carchi, golpeada por los aranceles con Colombia; Imbabura, epicentro de un paro doloroso; Esmeraldas, sin toda la remediación ambiental por el gran derrame desde hace un año; o la pelea minera en Azuay, la situación puede complicarse.
A Noboa, por tanto, le tocará recorrer todo el país para reconquistar esos espacios. ¿Volverá a echar mano de más bonos durante la campaña?
Fuente: WALTER GONZÁLEZ