Vestido completamente de negro, pero transformado en un anciano: cabello y barba grises, bastón en mano y cada detalle cuidadosamente diseñado para parecer una persona mayor.
No fue solo un outfit… fue un personaje.
Con su paso lento y mirada firme, el artista convirtió la alfombra en un mensaje que muchos ya están interpretando:
¿Una crítica al paso del tiempo?
¿Una reflexión sobre la fama?
¿O simplemente arte llevado al extremo?
Con Bad Bunny nunca es solo moda… es conversación.
Fuente FOTOS Y MÁS