mayo 6, 2026

En una cueva de Cheddar, Inglaterra, fue descubierto un esqueleto humano con más de 9.000 años de antigüedad, conocido como “Cheddar Man”.

Décadas después, los avances en ADN permitieron analizar sus restos y compararlos con personas actuales. El resultado sorprendió: un hombre que vivía a menos de un kilómetro de la cueva compartía una línea genética directa con aquel antiguo habitante.

En una cueva de Cheddar, Inglaterra, fue descubierto un esqueleto humano con más de 9.000 años de antigüedad, conocido como “Cheddar Man”.

El hombre, que trabajaba como profesor, nunca imaginó que su historia familiar se remontaba a miles de años en el mismo lugar donde vivía.

El caso se convirtió en un ejemplo de cómo la genética puede conectar el presente con el pasado de formas inesperadas.

Fuente: estudios genéticos sobre “Cheddar Man” y reportes científicos en Reino Unido.

Fuente: INTERESANTE GURÚ