diciembre 9, 2023

Un mes más de prisión preventiva al líder de una secta keniana por la muerte de sus fieles

Un juez extendió este lunes durante un mes más la prisión preventiva impuesta al líder de una secta cristiana en el sur de Kenia que, presuntamente, persuadió para ayunar hasta morir y así encontrarse con Jesucristo a más de 300 personas, cuyos cuerpos fueron hallados en fosas y exhumados.

Según los últimos datos oficiales, 336 personas han muerto y 613 han sido reportadas como desaparecidas, mientras que 95 personas han sido rescatadas con vida y 36 han sido detenidas.

El juez del tribunal de Shanzu, en la ciudad costera de Mombasa (sur), Yusuf Shikanda, decidió mantener bajo custodia policial al pastor Paul Mackenzie, mientras concedió la libertad bajo fianza a su esposa, Rhoda Maweu, según recogen medios locales.

En total, de la treintena de sospechosos que permanecían en prisión preventiva por los hechos ocurridos en el bosque de Shakahola, el magistrado permitió a once recuperar su libertad en un plazo de tres días y estableció que el resto seguirían retenidos durante sesenta días más, cuyo recuento empezó el pasado 2 de junio, mientras siguen las investigaciones.

Casi todos los cadáveres de los muertos de la llamada “masacre de Shakahola” han sido exhumados de tumbas y fosas comunes en ese bosque, de más de 320 hectáreas, y solo unos pocos murieron en el hospital dada la gravedad de su estado.

El pasado 21 de junio, empezó la tercera fase de las autopsias después de examinar más de un centenar de cadáveres ya evidenciaran que, si bien todos mostraban signos de inanición, al menos tres menores y un adulto tenían también rastros de estrangulación y asfixia.

En este sentido, las primeras investigaciones de la Policía apuntan a que los fieles eran forzados a seguir con el ayuno aunque quisieran abandonarlo.

Hace dos semanas, la Fiscalía informó sobre el fallecimiento de uno de los sospechosos tras haber mantenido una huelga de hambre durante su detención y después de que el juez Shikanda ordenara el traslado de Mackenzie y los demás desde comisarías de Policía a la cárcel de la ciudad de Malindi (sur).

El magistrado tomó esa decisión tras la solicitud de la Fiscalía frente a la debilidad de algunos sospechosos que secundaron la huelga de hambre bajo custodia policial, para que fueran forzados a comer y se evitara el riesgo de muerte.

Quienes no han dejado de alimentarse son Mackenzie y uno de sus asistentes, según la información aportada en el tribunal.

El presidente de Kenia, William Ruto, pidió el pasado 14 de mayo disculpas en nombre del Gobierno por no haber podido impedir las muertes.

Mackenzie, bajo custodia policial desde el pasado 14 de abril, lidera la Good News International Church (Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas).

Extaxista, el pastor ya fue detenido el pasado marzo después de ser acusado de la muerte de dos niños en circunstancias similares, pero obtuvo la libertad bajo fianza. 

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