julio 16, 2024

0Santiago Carranco Paredes – docente de la UIDE._ 0Un panorama de la gobernanza mundial y su efecto en el Ecuador

En el sistema internacional, el principio de soberanía ha sido ampliamente aceptado como la base para concebir las relaciones entre los Estados. Este principio otorga a cada Estado-nación el derecho exclusivo de ejercer autoridad y control sobre su territorio sin interferencia externa, al tiempo que se establece un compromiso para respetar la integridad territorial de los demás Estados. Esta concepción del mundo ha dado forma a las teorías que explican el funcionamiento del sistema anárquico global, donde no existe una jerarquía superior que controle el comportamiento de los Estados.

Tradicionalmente, se ha considerado que los Estados son los únicos actores capaces de generar gobernanza en sus respectivos territorios, independientemente de su capacidad de influencia. Sin embargo, la realidad actual muestra que el sistema internacional es mucho más complejo. La gobernanza en un territorio no solo se origina en fuentes estatales, sino que también puede ser determinada por tratados internacionales, relaciones de dependencia con grandes potencias, procesos de integración regional e incluso redes globales formales e informales que generan valor agregado.

En este contexto, resulta evidente que Ecuador es un país donde las decisiones y los procesos políticos internos de las grandes potencias, como Estados Unidos, China y la Unión Europea, tienen repercusiones directas en su participación en el sistema global. A medida que se acercan las elecciones en Estados Unidos, con contendientes como el demócrata Biden y el republicano Trump, se perfilan dos agendas diferentes en relación con el mundo. Biden promueve el sostenimiento de la zona de influencia estadounidense en América, mientras que Trump busca reactivar un nacionalismo más acentuado. Ambas agendas tendrán un impacto directo en los países latinoamericanos, en términos de relaciones comerciales, políticas e incluso en su posicionamiento frente a otras grandes potencias.

Por otro lado, los organismos multilaterales enfrentan una creciente competencia. China, a través de su proyecto del Banco de Desarrollo de los BRICS y acuerdos bilaterales para reducir la dependencia del dólar, está introduciendo nuevas formas de gobernanza financiera global. Esto representa un cambio significativo, considerando que durante mucho tiempo el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial fueron las principales instituciones en este ámbito.

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