febrero 23, 2024

Daniel Márquez Soares._ Las promesas que Meza no podrá cumplir

Nadie quisiera estar en el lugar del perito Roberto Meza. Mentir es reprochable y vergonzoso, pero basta un poco de descaro y quemeimportismo para sobrellevarlo; uno puede aferrarse a sus mentiras, sin importar que le enrostren la evidencia, y sanseacabó. En cambio, hacer promesas que uno no puede cumplir es muchísimo más grave. 

No importa cuántos pretextos e historias uno invente, al final, tarde o temprano, uno tiene que responder por aquello que ofreció. Y cuando llega la hora, simplemente no hay forma de materializar algo que no existe.

Ecuador sigue atorado en el mito del ‘experto internacional’ capaz de solucionar cualquier misterio. Solo los complejos de inferioridad pueden explicar que un pueblo piense que alguien de afuera —que no conoce las minucias locales y carece de ese conocimiento de la realidad nacional que solo se obtiene tras décadas de diaria experiencia— puede desentrañar problemas complejísimos acaecidos en un lugar y una sociedad que apenas conoce. La gente competente e íntegra no suele prestarse para ese tipo de iniciativas, pero a los aventureros codiciosos les fascinan. Así, el perito Meza no ha tenido problema en lucrar de los complejos de los ecuatorianos, vendiéndole humo a un Estado siempre hambriento de aprobación y reconocimiento.

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