junio 15, 2024

Oswaldo Paz y Miño._ La muerte cruzada cayó muy bien al país

Estaba claro antes de la consulta popular que el país despreciaba a la asamblea que ha sido cesada por la figura constitucional “muerte cruzada” usada con todo derecho y legitimidad por el Presidente de la República. Sin embargo en las urnas, los ciudadanos se pronunciaron en contra de reducir el número de asambleístas que integran tal poder del estado.

A la vuelta de la esquina, la audaz maniobra politiquera de los peores asambleístas que ha tenido el país en su historia, identificados con un ex presidente fugitivo de la justicia y otros de ese mismo grupo y condición de prófugos, intentaron destituir en un proceso viciado de inconsistencias constitucionales, legales, y dentro de tales procedimentales, al Presidente Constitucional, en la soterrada intención y consigna de cualquiera fuera la defensa que el mandatario hubiere usado y que de hecho uso para defenderse, por el tránsfuga mecanismo consigna de la dictadura del voto, lo hubiesen destituido de todas maneras.

Ya existe precedente en el Ecuador de que la mayoría conciliada en la idea de tumbar al presidente, a uno, declaró loco, para sacarlo como lo sacó y la misma mayoría impidió pese a su acción artera, con otra, el que la Vicepresidenta a quien le correspondía el cargo del cesado, se quede en el cargo para colocar a otro, alumbrado al tenor de la componenda, en acto que fue una burla para la democracia, aunque el presidente cesado, no haya sido del agrado de muchos.

La peor asamblea de la historia creyó que con Lasso podría manipular condiciones similares, y en el juicio político en el que se acusaba al mandatario de peculado, no pudieron presentar una prueba de tal acto, y enfilaron sus baterías de ponzoña, encapsuladas en castellano precario, realmente menos que básico, sus argumentos, sin fundamentos, que solo dejaban ver su intención advertida hasta internacionalmente, de derrocar al gobierno a toda costa, y nada más, fueron veloces, se creyeron sólidos como torres y hasta confundieron cláusulas con “clabsulas”, y ni así se le dio. 

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