mayo 25, 2024

Qué es el micoplasma genital, una infección de transmisión sexual muy frecuente y desconocida

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Con las campañas de concienciación que se puestas en marcha tras la expansión de la pandemia de SIDA por el mundo, muchas de las enfermedades de transmisión sexual más graves son ampliamente conocidas. Por el contrario, algunas a veces más comunes pasan desapercibidas entre la población general por falta de información.

¿Qué es el micoplasma genital? ¿Cuáles son sus causas?

El micoplasma genital es la infección por la bacteria Mycoplasma genitalium, un diminuto microorganismo (se trata de la bacteria de vida independiente más pequeña conocida y la segunda más pequeña en general, después de Carsonella ruddii) que parasita las células ciliadas y epiteliales de los tractos genital y respiratorio en primates.

Se descubrió recientemente, en el año 1981, y desde el año 2015 se considera una enfermedad de transmisión sexual emergente. Aproximadamente, se estima que la padecen entre un 1 y un 4% de todos los hombres y entre un 1 y un 6,4% de las mujeres.

Normalmente no reviste gran gravedad, aunque en algunos casos raros puede producir enfermedad inflamatoria pélvica (en mujeres) o epididimitis en hombres. También, existen instancias en las que se ha relacionado la bacteria con infertilidad femenina y con abortos espontáneos.

El micoplasma genital es, como hemos señalado, una enfermedad de transmisión sexual. Puede transmitirse por vía genital, anal u oral, e incluso tras tocar con las manos los genitales de una persona infectada si luego se tocan los propios. Por ello es vital el uso de métodos profilácticos de barrera para prevenir el contagio, en todo tipo de prácticas sexuales y no sólo durante la penetración.

¿Cuáles son sus síntomas?

Aunque a menudo no causa síntomas, no es raro que provoque uretritis en los hombres (muy similar a las producidas por otras infecciones bacterianas) y cervicitis en las mujeres.

En el primer caso, los síntomas comunes son las molestias y el escozor al orinar, picor en la uretra y aparición de secreción. A veces puede aparecer balanitis (inflamación del glande) o postitis /inflamación del prepucio).

En el segundo, las manifestaciones principales incluyen picor, aumento del flujo vaginal, molestias al orinar y dolor en el área pélvica.

En mujeres, si la enfermedad progresa hacia enfermedad inflamatoria pélvica, es posible que aparezca dolor muy intenso en el bajo vientre, fiebre y sangrado poco abundante.

¿Cómo se trata?

La estrategia común contra el micoplasma genital es el tratamiento con antibióticos, ante los que la condición suele responder bien. No obstante, en tiempos recientes se ha ido advirtiendo una resistencia cada vez mayor a los antibióticos por parte de la bacteria, lo que preocupa a la comunidad científica.

Concretamente, se suele probar en primer lugar con azitromicina, a veces en conjunción con otros antibióticos como cefalosporina debido a lo difícil del diagnóstico de micoplasma genital (que puede confundirse con otras infecciones bacterianas parecidas).

Si los síntomas continúan, es posible que la cepa concreta sea resistente a la azitromicina, así que se suele cambiar esta línea por la administración de moxifloxacino. Si esto falla, el último antibiótico es la pristinamicina.

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