junio 15, 2024

Muerte cruzada en Ecuador

Un día después del inicio del juicio político contra el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso decidió disolver el Congreso y solicitar la convocatoria de elecciones generales para finalizar el período constitucional.

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, sorprendió estos días al decretar la disolución de la Asamblea Nacional y la celebración de elecciones generales anticipadas; en medio de un juicio político al que era sometido en el Parlamento, el cual probablemente iba a votar y aprobar el sábado la destitución del primer mandatario.

La Muerte Cruzada es una herramienta constitucional que permite al presidente del territorio ecuatoriano disolver la Asamblea Nacional, llamar a elecciones generales y gobernar por decreto durante seis meses; esta es la primera vez que un mandatario aplica esta medida, la cual puede ser invocada una sola vez durante los tres primeros años del mandato.

En Ecuador existen tres causales para decretar la Muerte Cruzada: (a) Si la Asamblea Nacional se arroga funciones que no le competen, (b) si de forma reiterada e injustificada, el legislativo obstruye la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo y (c) por una grave crisis política y conmoción interna (Esta fue la cláusula invocada por Lasso). Solo la primera requiere de un dictamen de la Corte Constitucional; las otras dos necesitan un Decreto Ejecutivo.

La oposición en la Asamblea Nacional acusa en un juicio político aprobado a Lasso, de ser presuntamente responsable de malversación de fondos públicos en empresas públicas, e incluso de haber protegido a algunos de los involucrados. Según una investigación policial aceptada por la Corte Constitucional, en la trama de corrupción estarían implicados otros funcionarios públicos.

Por su parte, el exmandatario y exiliado en Europa, Rafael Correa, afirmó desde Twitter que Lasso está incurriendo en una ilegalidad, descartando que exista una “conmoción interna” en el país; además señaló que es la oportunidad para librarse de ese gobierno, sus asambleístas y recuperar la patria de los grandes capitalisras.

El acierto que se reconoce al presidente Lasso es su gestión en el plan de vacunación para hacer frente a la pandemia del COVID-19, mientras sus errores se pueden condensar en dos temas: nula gestión pública y falta de previsión; incluso muchos ecuatorianos sienten un abandono en cosas tan sencillas como la provisión de los servicios básicos.

De interés: La oposición acusaba a Lasso del delito de malversación, por no dar por terminado un contrato entre la Flota Petrolera Ecuatoriana (Flopec) y el consorcio Amazonas Tankers para el transporte de derivados de petróleo.

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